martes, 13 de abril de 2010

13/04/10

"No me hables de amor, que esto me causa dolor.
La vida sigue, más tú no estás.
Ayúdame por favor. Dame ya la dirección de la maldita FELICIDAD.
No quiero partir, más hay que elegir entre el JUEGO o la REALIDAD.
No lo intentes cambiar, deja que siga el caudal...el destino final"


Recuerdo, la primera vez que tube miedo a estar sin él. Desperté, en una oscura habitación. ¿Dónde estaba? Me giré y no le encontré al otro lado de la cama. No estaba. Pregunté por él. Antes de oir la respuesta camine por un desconocido pasillo... abrí la puerta y cuando volví a verle... sonreí. No se había ido. Le desperté tocandole el hombro. Y cuando abrió los ojos, no pude hacer otra cosa que no fuese ampliar mi sonrisa. Me deslicé en las sábanas junto a él, y le abracé sintiendome terriblemente pequeña a su lado. Se le veía a través de la poca luz que entraba por la ventana... no me dejaba adivinar la hora que era, y cuanto tiempo transcurria. El tiempo a su lado era pura mágia, se escapaba a una velocidad increible.

Hoy he vuelto a tener miedo. Hoy el miedo es peor. No le he visto, y creo que no le voy a volver a ver amanecer a mi lado. He girado en la cama y derepente no he podido evitarlo he roto a llorar. Estaba débil... me dolía todo el cuerpo. He hundido la cara en la almohada, nadie merece escuchar como sin querer mi garganta emite todas y cada unas notas de dolor. Inundando la tela...
He llorado hasta no poder abrir los ojos... hasta quedarme exhausta... hasta que la fiebre me ha vencido, cayendo de nuevo en un pesado sueño, del que ojalá nunca me hubiese vuelto a despertar.


Los días siguen. El tiempo no mira por nadie. Y tú, sigues sin estar.

1 Blah!Blah!Blah!:

Anónimo dijo...

triste!!! todo triste!!
el amor no siempre hace daño!

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